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Aprendo cantando: la música y la educación, combinación ganadora

La música es una parte muy importante en la socialización de los niños. Tras la memoria olfativa, los recuerdos asociados a la música son muy potentes… Hay canciones, melodías y piezas que marcan una vida, pero curiosamente, la educación musical reglada es muy limitada. Nuestra aproximación a la música es mas lúdica que cultural, cuando aprender a disfrutar de la música nos ayuda a entender no solo ciertas manifestaciones artísticas y momentos históricos, además nos acerca a un arte universal, conectado con la propia naturaleza del ser humano.

 

Lo que muchos padres no saben es que la música ayuda, por ejemplo, en el aprendizaje de las matemáticas, porque el proceso cerebral asociado a la comprensión de las escalas musicales es muy parecido al que se genera en torno a las operaciones matemáticas. Además, la música estimula la memoria, la coordinación, la capacidad de aprendizaje y reflexión en general, afina el sentido del oído, y favorece el proceso de creación de conexiones neuronales en los más pequeños. ¡En la música todo son ventajas!

 

La música es un idioma complejo y hermoso, que podemos disfrutar como simple divertimento, o que puede abrir una ventana a la educación de los niños, tanto si se les apoya para aprender a tocar un instrumento, como si se les enseña a entender las claves de la música, a saber diferenciar el pop y el rock de la música clásica, y a sacar el mayor provecho de ella. En Athina creemos que la música puede ser un complemento que respalda algunos de los valores clave para nuestros hijos: dedicación, disciplina, entrega, superación, excelencia… Por eso, hoy repasaremos cómo la música puede entrar en la vida de tus hijos de forma natural y qué aporta en la formación de los niños.

 

 

La formación musical en el colegio: unas cuantas notas musicales

La disciplina y la dedicación son dos valores que la música inculcará en los niños. Imagen en mejorconmusica.com
La disciplina y la dedicación son dos valores que la música inculcará en los niños. Imagen en mejorconmusica.com

En España, los colegios incluyen asignaturas de educación musical, aunque tienen poco peso en el programa educativo y se considera una materia de interés residual, lo que genera airadas críticas entre profesionales de la música en nuestro país, que consideran que no valorar en su justa medida la educación musical no es sólo entretenimiento, sino arte, y como tal, debe tener un espacio privilegiado en la educación.

 

Los docentes de música en España consideran que la forma en que se enseña música es poco concreta e incompleta, porque no conecta la expresión vocal, instrumental y de movimiento, básicos e imprescindibles, para la enseñanza de la música con el resto de los contenidos de la asignatura, lo que desvirtúa su aprendizaje en la escuela. Eso, sin contar con los criterios de evaluación  el método de enseñanza, que también muchos profesores españoles consideran deficiente.

 

En otros países, hay programas educativos que incluyen la apreciación musical como parte de las materias artísticas, porque se considera que conocer los fundamentos de la música, la composicion y la historia tras cada pieza es una parte mas de los conocimientos que los niños deben adquirir durante la educación oficial. Como en el caso de los deportes, que abordamos en este blog semanas atrás, el talento musical puede traducirse en becas y oportunidades formativas a las que, de otro modo, seria difícil acceder. Se estimula que los pequeños descubran y exploten su talento musical, si lo tienen, y se les facilita que puedan estudiar y mejorar como músicos, siempre que lo deseen.

 

 

Educación musical: la magia de los instrumentos

El violín y el piano son dos de los instrumentos mas populares entre los padres, que desearían tener un pequeño virtuoso en casa. Pero estos son tambien los instrumentos mas complejos y que exigen más dedicación que la media. Esto no significa que deban descartarse, significan que es recomendable escuchar a los profesores de musica de nuestros hijos: pueden recomendarte las opciones e instrumentos que mejor encajan con sus capacidades; se trata de no generar en ellos frustración y hartazgo, porque corremos el riesgo de que abandonen o acaben odiando el instrumento.

 

Ayúdale a elegir instrumento, pero déjale libertad para que aprenda a tocar lo que más le guste, con ayuda de buenos maestros
Ayúdale a elegir instrumento, pero déjale libertad para que aprenda a tocar lo que más le guste, con ayuda de buenos maestros

¿Como descubrir si tu hijo tiene talento musical? Muchos pedagogos creen que el talento musical no es innato, sino que es producto de un entorno en el que la música es parte dela vida familiar, y del esfuerzo en el aprendizaje de la técnica del instrumento elegido. Otros especialistas recomiendan acudir a métodos educativos como el célebre Suzuki, o método de educación en el talento, en el que la música juega un papel fundamental. Pero casi todos coinciden en que la música debe incorporarse a la vida de los niños de manera natural, a través de juego y aprovechando la curiosidad por los ruidos, la imitación de onomatopeyas y sonidos familiares, las melodías inventadas y las canciones infantiles, para inculcarles el interés por la música.

 

No hay que obsesionarse con la idea de que los niños toquen un determinado instrumento o estilo musical: dejarles encontrar sus gustos y apoyarles en si elección les  insuflara energía para seguir practicando y mejorando. La clave es la disciplina: tocar cada vez mejor es fruto de la practica continuada, por eso, animarles y reconocer sus pequeños triunfos les esta enseñando una lección: el esfuerzo tiene recompensa, y vale la pena.

 

Si quieres que tus hijos se acerquen a la música, para ofrecerles las herramientas para apreciarla o para aprender a tocar un instrumento, te recomendamos varios estudios y centros de actividades: en Madrid, hay múltiples opciones en diferentes partes de la comunidad; en Bacelona puedes llevar a los niños a hacer talleres de músicoterapia o inscribirles en cursos para aprender a tocar instrumentos en los numerosos estudios situados en la capital catalana; y en el resto de España dispones de escuelas municipales de música, conservatorios y pequeños estudios especializados en uno o más instrumentos.

 

 

Si tienes una experiencia que contar sobre cómo ha influido la música en la educación de tus hijos, déjanos un mensaje o un comentario en el blog o visita en nuestro muro de Facebook.

La fuerza de las palabras: cómo hablar a los niños

Por Helena Moreno

 

Días atrás, tuve la suerte de sentarme ante un programa de TV y encontrar razones para creer. ¡Un mensaje positivo entre tantas malas noticias y preocupaciones! No he podido resistirme a compartirlo porque creo firmemente el el poder de las palabras, en la magia del lenguaje para sacar lo mejor de los niños.

 

 

Pablo Motos dedicó el monólogo con el que abre su programa “El Hormiguero 3.0”, a analizar cómo las palabras pueden definirnos para bien o para mal. El conocido presentador insistió en la importancia de medir el lenguaje que usamos ante nuestros hijos. Con nuestras palabras podemos darles alas o destruir sus sueños. ¿Eras consciente de cuanto poder reside en unas pocas letras y sonidos?

 

 

Más vídeos en Antena3

 

 

Fue realmente emocionante escuchar la historia de Amiee Mullins, una modelo y atleta laureada y reconocida por sus logros, que perdió las piernas por una enfermedad poco común, y que se resiste a encajar en la definición que los diccionarios dan de la discapacidad (lisiado, inútil, inmovilizado, mutilado, senil, enfermo y débil). Mullins no se ha rendido a los adjetivos, y se ha convertido en oradora motivacional, ha modelado, ha competido en los Juegos Paralímpicos, ha actuado en varias películas… y no para. Ella no se creyó las palabras que le querían cortar las alas, así que se construyó las suyas.

 

 

Pero, durante la infancia, las palabras pueden tener consecuencias: un pequeño no tiene tantos recursos como la adulta Amiee para luchar contra las categorías y los conceptos que impone la sociedad. Cuando eres niño, las palabras pueden marcar tu presente y grabarse a fuego en tu alma: las palabras definen su futuro, porque en la convicción de una frase de ánimo, de una palabra de aliento, de un adjetivo cariñoso, y en la forma en que describimos la realidad , las cualidades y los retos de los niños, estamos delimitando su capacidad para asumir los fracasos, gestionar los éxitos y aprovechar sus potencialidades de forma equilibrada, positiva y útil para su crecimiento personal durante su infancia, adolescencia y durante toda su vida.

 

 

Los niños construyen su autoestima en base a la imagen que nosotros, con nuestras palabras, dibujamos de ellos. Los pequeños no se cuestionan nuestras apreciaciones sobre ellos, confían en nuestro criterio, y se sienten protegidos por nosotros: convertir esa confianza en nosotros, en confianza en sí mismos es el objetivo que no podemos perder de vista.

 

Refuerza sus logros, dales responsabilidades y establece límites claros, déjales participar en actividades acordes con su edad y resolver sus propios problemas, haz criticas constructivas y evita el lenguaje negativo, los insultos o expresiones negativas: así les darás a tus hijos las herramientas para valorarse y quererse, y para poner su voluntad en conseguir lo que desean.

 

Esperemos lo máximo de nuestros hijos. Esto no significa exigir indiscriminadamente que sean perfectos, sino hacerles sentir que lo son, estimularles, y dejar que encuentren, con nuestra orientación, el camino hacia el éxito. Pablo Motos pide a los padres, profesores, tutores y familiares que “no aplastemos el espíritu” de los niños, porque en nuestras palabras está la llave para darles el poder de construir una vida en positivo, o cerrar la puerta hacia una vida feliz y plena.

 

 

Porque amamos las palabras, nos encanta escuchar tu opinión: puedes dejarnos un mensaje o un comentario en el blog o en nuestro muro de Facebook.

 

La felicidad de los niños: el amor y el contacto

La semana pasada, tuvimos la suerte de asistir a una de las inspiradoras conferencias de Emilio Duró, consultor y coach, especializado en el estudio de la felicidad y el optimismo como motor vital.  La conferencia se celebró en Fiturtech, el foro de tecnologías y turismo de la Fitur.

Muchas son las lecciones que podemos extraer de su discurso, que gira en torno a la influencia positiva del optimismo, la alegría y la pasión en nuestra vida personal y profesional. Duró ha ofrecido muchas ponencias, muchas de ellas se pueden ver en diversas páginas web, pero parte de su mensaje tiene una gran repercusión en la forma en la que educamos a nuestros hijos y en cómo podemos predisponerles a un futuro de equilibrio emocional más sano y productivo.

“Los que triunfan son los optimistas”

Emilio Duró hizo esta contundente afirmación durante su intervención en Fiturtech, y tras preguntar al auditorio, afirmó que “el  50% no es optimista, mucho se creen que tienen una actitud positiva  y realmente no es así”.  Duró recomendó a los asistentes “rodearse de gente positiva, y gestionar la negatividad”, para evitar que nos afecte negativamente.

Además, para Duró, hay que aprender a sacar provecho de la adversidad, aprender lecciones útiles, pero afirmó que el sufrimiento “no ayuda a aprender”, más bien, las experiencias positivas evocan sentimientos positivos que refuerzan lo aprendido. Abogó también por dedicar más tiempo a la gente “normal, positiva y que se esfuerza” que a las personas conflictiva que, lamentablemente monopolizan la atención de sus superiores, profesores, familiares y amigos, en detrimento de quienes tienen una actitud más amable.

La felicidad: ¿se nace o se hace?

Para este célebre intelectual, los seres humanos estamos acostumbrados a dar el 100% de nuestra energía para entablar una relación y, una vez obtenida, la descuidamos. Con nuestros hijos sucede algo similar: la vorágine de la vida, los deberes profesionales y personales, los compromisos y las ocupaciones nos restan tiempo de calidad con nuestras familias, y en ese proceso, nos perdemos el desarrollo físico y emocional de nuestros hijos. De alguna manera, desconectamos de estas emociones y relaciones que, a la larga, se diluyen y son difíciles de reconstruir. Y la felicidad reside en el equilibrio, y sin el amor de los tuyos, es imposible alcanzarlo.

Emilio Duró hizo una brillante presentación centrada en la emoción, la pasión y la felicidad. Imagen en Sukiweb.net
Emilio Duró hizo una brillante presentación centrada en la emoción, la pasión y la felicidad. Imagen en Sukiweb.net

Para los niños, el contacto físico y la atención son muy importantes, no sólo para establecer los lazos afectivos con su entorno, sino para “conectarse al mundo”, y encontrar ese equilibrio. Por eso, para Duró “ser alegre no es un conocimiento, es una actitud” que depende de varios factores genéticos (hereditarios) y, sobre todo, del aprendizaje emocional. Si los pequeños crecen en un ambiente sombrío, opresivo y triste, tendrán una tendencia hacia el pesimismo; pero si los niños están en contacto con un entorno expansivo, feliz y positivo, les estamos inculcando la capacidad de sobreponerse a las dificultades y de enfrentar la vida con la mejor actitud.

Emilio Duró insistió en la necesidad de “aceptar nuestras limitaciones y entender las ajenas, lo que nos permite motivar mejor” a quienes nos rodean.  No se trata de no exigir esfuerzo y superación a nuestros hijos, sino entender cuáles son sus capacidades y pedirles que se superen a sí mismo, no que superen a los demás.

Duró también cree que debemos ser conscientes de que todos somos distintos, y entender estas diferencias es la llave que abre la puerta de nuestro potencial; si nuestro cerebro es “derecho” seremos activos, apasionados, irreflexivos y aventureros, mientras que los “izquierdos” son poseedores de personalidades más estructuradas y matemáticas. Entender estas particularidades, y ser capaz de observarlas en los más pequeños nos ayudará a encontrar las herramientas para estimularles  y para ayudarles a superarse.

“El mundo es joven”, afirmó Duró, quien expresó su admiración por la inagotable capacidad de aprendizaje de los niños, que construyen toda su estructura emocional y la capacidad de expresar sanamente sus sentimientos y emociones en la primera infancia (hasta los seis años). Por eso, subrayó que en este momento de la vida de los más pequeños  “el contacto es necesario”, y ser partícipes de sus experiencias, tropiezos y aciertos nos permitirá construir las relaciones personales que determinarán su comportamiento en el futuro.

Para Duró, la felicidad es producto de la combinación de una vida y alimentación saludables, de actividades deportivas y descanso, de ocio y aprendizaje constantes, con una rica vida emocional y con un referente espiritual que mantenga el hilo con el alma. “Nadie dedica toda su vida a un mismo trabajo, hay que cambiar e innovar para ser feliz”, afirmó Duró, que recordó que dedicar toda la energía al trabajo y descuidar la familia es la mayor fuente de infelicidad, para uno mismo a para su familia.

Duró cree que “para tener las cosas hay que quererlas, hay que invertir amor en ellas”; por eso, debemos dedicar atención y amor a criar a nuestros hijos, transmitiéndoles buenos sentimientos y optimismo, ya que “las emociones se contagian” y es mejor compartir buenas energías.

Finalmente, Duró compartió un pensamiento que no sólo se aplica a los adultos, sino también a los pequeños: hay que encontrar un sentido a la vida, y eso es lo que nos impulsa a vivir, por eso, debemos procurar que los niños no pierdan su capacidad de soñar, porque los sueños alimentan las ilusiones y son factores claves para conseguir la felicidad que les convertirá en triunfadores.

Os dejamos uno de los numerosos videos, disponibles en YouTube, en los que Emilio Duró diserta sobre la felicidad; disfrutadlo!

Métodos educativos alternativos: Sacando lo mejor de los niños

Las decisiones los padres toman en torno a la educación de los hijos serán definitivas en el futuro personal y profesional de los niños, y por esa razón, es importante conocer qué opciones están disponibles, tanto en sistemas educativos como en métodos de refuerzo, para ayudar a los pequeños a sacar el mayor provecho del aprendizaje.

Citaremos algunos ejemplos de sistemas de aprendizaje reglado o complementario que pretenden flexibilizar la enseñanza institucionalizada, mediante herramientas más individualizadas, que desarrollen el potencial de tus hijos en fases tempranas, a través de modelos progresivos, que refuerzan la creatividad y el pensamiento lógico sobre la memorización poco reflexiva. La regularidad y la disciplina, junto con el esfuerzo, redondean estos métodos que exigen una participación decidida y constante de los padres.

Smartick es un interesante sistema, fruto del trabajo académico de varios profesores anglosajones en los años 50, y que se fundamenta en el aprendizaje secuenciado de la matemáticas, (es decir, en la sucesión de ejercicios que se hacen más complejos a medida que se resuelven, y cuyos resultados son verificados por los alumnos inmediatamente después de completarlos), y en un sistema de aprendizaje dividido en pequeños hitos, que mejoran los resultados  de los niños. El método se basa en la repetición, la constancia y la frecuencia, y su principal pilar es el plan personalizado de estudio que se puede seguir a través de internet, a cualquier hora del día  en cualquier lugar, y es complementario a cualquier método de enseñanza. De esta forma se pretende que, a través de las matemáticas, que para Smartick tienen un papel relevante en el éxito académico de los niños, éstos consigan generar buenas prácticas de aprendizaje y concentración, que podrá aplicar al resto de materias que aprenden el colegio.

Todos estos métodos y herramientas educativas alternativas consideran que los padres deben tener un papel activo en la educación de los niños.
Todos estos métodos y herramientas educativas alternativas consideran que los padres deben tener un papel activo en la educación de los niños.

El objetivo principal de Kumon, por su parte, es dar a todos los alumnos, independientemente de los resultados académicos que hayan obtenido en el pasado, la oportunidad de rendir al máximo. Se busca reforzar las habilidades lingüísticas y matemáticas a través de la repetición de ejercicios básicos en ambas disciplinas, que se hacen cada vez más complejos a medida que el estudiante los supera, y hasta que alcance un nivel avanzado de destreza. La superación de fases refuerza los conocimientos adquiridos y da al estudiante autoconfianza, estimulándole a aprender por sí mismo. El método, creado por el desarrollado por el japonés Toru Kumon en los años 50 del pasado siglo, ha tenido tanto éxito que se ha extendido a nivel mundial y, en muchos países (incluido España) podrás encontrar centros de aprendizaje o refuerzo basados en este sistema.

Otro método cuyo éxito ha supuesto abrir centros educativos basados en sus principios es el sistema Montessori. Concebido por la profesora italiana María Montessori, este método se basa en el hecho de que la capacidad de aprendizaje de los niños en sus primeros años es muy amplia, y está pensado para aprovechar esta fase y para sacar el mayor provecho de ella. 

El potencial de los niños es inmenso, sacar lo mejor de ellos es uno de los principales objetivos de estos modelos educativos. Foto en educacion2.0.com
El potencial de los niños es inmenso, sacar lo mejor de ellos es uno de los principales objetivos de estos modelos educativos. Foto en educacion2.0.com.

Este método considera que los conocimientos, las actitudes y los valores son parte integral de la enseñanza, éstas forman parte de un todo que debe adaptarse a cada alumno, con el objetivo de estimular su imaginación de manera constructiva. El papel activo de los padres en este proceso es condición necesaria, porque deben reforzar los resultados positivos, ayudarles a ser más autónomos, y a conseguir grandes niveles de concentración. En España, hay colegios que siguen este modelo, en el que dominar dos o más lenguas es parte fundamental del programa educativo.

La idea de que los pequeños esconden un gran potencial que se debe canalizar de la forma más productiva también está detrás del método Waldorf. Este sistema, cuyas líneas maestras se han adoptado en varias escuelas a nivel mundial, procura estimular la creatividad, los conocimientos prácticos, los contenidos científicos y el desarrollo físico de los niños, desde una perspectiva global e integrada. Este modelo divide las etapas de aprendizaje en períodos de siete años, en función de las fases evolutivas del ser humano, y se busca que la enseñanza y el aprendizaje estén equilibrados con las particularidades de cada una de ellas.

El investigador Glenn Doman, creador del método Doman comparte la idea de María Montessori, quien consideraba que los niños son “esponjas” que absorben  información compleja y habilidades a un ritmo asombroso, de forma natural y sin esquemas preconcebidos. Para Glenn Dorman, los pequeños se divierten aprendiendo, y mantener esta actitud hacia el proceso de adquirir nuevos conocimientos debe prolongarse en todas las fases de la educación reglada para hacer aflorar el potencial de cada niño.

 

¿Has probado alguno de estos sistemas? ¿Qué opinión te merecen? ¿Crees que los sistemas educativos contemporáneos son mejores o más completos que las técnicas que usaron tus profesores en la escuela? ¿conoces algún otro método innovador de educación infantil? Dinos tu opinión o déjanos tu comentario en nuestra página de Facebook.