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Puesta a «punto»: tejer vuelve a estar de moda

Por Helena Moreno

 

¡No sabéis que ilusión me hace que el punto vuelva a ser tendencia! Cuando yo decidí aprender, no encontraba ninguna escuela a la que asistir. Todo el mundo me decía: “eso es de abuelas”…

 

Pero no, está absolutamente confirmado que el punto vuelve a estar de plena actualidad: hay programas de TV, cursos y talleres… la web está llena de referencias, el estilo après ski y los jerseys ligeros pero llenos de detalles tejidos  ¡es increíble! Buscando y buscando, encontré un proyecto interesante… y estaba allí, a unos clicks de distancia.

 

Navegando por las redes y por pura casualidad llegué a Kubaloo.com… ¡y me enamoró!  Pero lo mejor estaba por llegar: conocer a su creadora y oírla hablar de lo que allí hacían fue maravilloso… ¡me entraron ganas de cambiar de casa, solo para poder asistir a sus clases!

 

En Kubaloo pordrás dar rienda suelta a tu afición por el punto.
En Kubaloo pordrás dar rienda suelta a tu afición por el punto.

Katrin, la fundadora de esta firma, es como su proyecto: alegre, interesante y muy, muy resolutiva. Kubaloo no es  una tienda de lanas (aunque podrás encontrar cualquier lana que se te ocurra), es un gran centro dedicado a la enseñanza del punto, del crochet y a la creatividad. Puedes encontrar el mejor material (puro algodón 100%), de la calidad más alta, con una amplísima gama de colores, desde los más espectaculares a los más clásicos. Lo mejor de esta web es que podrás encontrar todo lo que necesitas para dar rienda suelta a tu inspiración: agujas, hilos, cintas, encajes, revistas y patrones… Visita la web, y podrás ver todo lo que puedes hacer, y dar una vuelta por su tienda virtual. Además venden máquinas tricotosas y son el único centro de toda España que vende todos los accesorios para esas máquinas.

 

Tejer es una afición tras la que hay valores como la constancia y la paciencia. Imagen en knittingbeginners.com
Tejer es una afición tras la que hay valores como la constancia y la paciencia. Imagen en knittingbeginners.com

Y si ya tienes claro que quieres aprender a tejer, puedes inscribirte en sus clases presenciales o por videoconferencia. Las clases presenciales te atraparán, porque el ambiente y las instalaciones son estupendos: ¡no querrás marcharte nunca! Hay una gran mesa para trabajar rodeada por preciosas tazas de te y café, que invitan a la pausa y al relax, y a mirar con atención todas las opciones: puedes elegir entre punto, ganchillo, patronaje… Lo mejor es que Katrin es una experta, pero de las de verdad, porque conoce perfectamente cada especialidad y cada técnica, y es la mejor maestra para aprender a hacer arte con las agujas. Si quieres, puedes invitar a tus hijas o sobrinas a descubrir este mundo, porque en Kubaloo hay cursos especialmente diseñados para niñas, que así podrán compartir esta afición con sus madres, abuelas y tías.

 

Ver a varias mujeres y niñas tejiendo, dedicando horas y esfuerzo a cada punto y a cada trama, me hizo reflexionar acerca de la gran lección que nos enseñan las manualidades en general, y el punto en particular: tras las cosas sencillas (o que lo parecen, como una chaqueta «lisa»), hay mucho trabajo, esfuerzo, y grandes dosis de dedicación y paciencia, necesarias para tejer un punto tras otro, cada día. La constancia convierten esta actividad en una auténtica obra de arte. Te animo a que sigas con la que es quizás la «labor» más importante de tu vida: hacer de tus hijos personas responsables y cabales, convertirlos, «punto a punto» en “pequeñas obras de arte”.

 

 

Lo dicho, ¡prueba el punto y cuéntanos tu experiencia! Y mientras te animas a probar, te dejamos una última recomendación: si tienes que hacer un regalo o quieres comprar algo especial para tus hijos, prueba con los Nunú. En la tienda de Kubaloo.com podrás encontrar estos animales hechos a mano, de una combinación de tela de algodón y forro polar, perfectos para que los bebés los abracen hasta quedarse dormidos.

 

¿Te gusta el punto? ¿Sabes tejer? ¿Quién te enseñó? ¿Has sucumbido también a las agujas de tejer? Déjanos tu comentario en este blog o en nuestro muro de Facebook.

 

La moda 2.0: concursa con Athina

Como ya os avanzamos hace unos días en nuestro blog, queremos haceros partícipes del proceso creativo de las colecciones de Athina, aportando vuestras ideas y sugerencias como parte de nuestro proyecto de moda 2.0, que ponemos en marcha desde ya, y que culminará con el lanzamiento de la colección Otoño-Invierno 2012.
Athina coserá uno de los sueños que nos propongan los internautas, y formará parte de la colección Otoño-Invierno 2012, en la que el equipo de Athina está ya trabajando. Como sabes, en el mundo de la moda y del textil, se preparan las colecciones con más de un año de antelación, ya que se trata de un proceso largo y laborioso, que parte de un concepto general, un arduo proceso de diseño, la selección de piezas, la búsqueda de materiales y la confección, hasta el lanzamiento de la colección definitiva.
Participar en este proyecto es muy sencillo: sólo tienes que mandar tus bocetos, en formato jpg o jpeg (por ejemplo, escaneando un boceto, o haciéndole una foto), a nuestra dirección de correo electrónico (concursoathina@athina.es), y a medida que vayan llegando, las compartiremos con la comunidad de Athina a través de nuestro blog y de nuestra página de Facebook, donde los internautas podrán votar su diseño favorito.
El diseño más votado resultará ganador, y se convertirá en una pieza de la siguiente colección Otoño-Invierno 2012; aunque procuraremos atender todas las propuestas enviadas y reflejarlas en el resto de la colección.

Para votar tu diseño favorito que te guste visita la sección que hemos dedicado al Concurso Moda 2.0 en nuestra web o vota en nuestra página de Facebook.

 

¡Esperamos tus creaciones!

Disfrázate este carnaval: Athina te ayuda a hacerte tu disfraz

El carnaval está a la vuelta de la esquina, y queremos darte algunas ideas para, con muy poco dinero o con materiales que tienes ya en casa, puedas confeccionar los disfraces de los más pequeños, para que no se pierdan esta divertida fiesta.

 

Apunta a los niños a recortar, pegar y dar forma a su disfraz. Te proponemos dos opciones para las niñas y dos disfraces para los niños, muy fáciles de hacer y que seguro te harán pasar una divertida tarde con tus hijos.

 

 

Una bailarina o una mariquita: disfraces para niñas

Los vaporosos tutús son el símbolo de las bailarinas: si quieres que el disfraz sea más realista, puedes comprar tul o tela antimosquitos, con el que también lograrás un efecto muy real.
Los vaporosos tutús son el símbolo de las bailarinas: si quieres que el disfraz sea más realista, puedes comprar tul o tela antimosquitos, con el que también lograrás un efecto muy real.

El disfraz de bailarina suele ser uno de los favoritos de las niñas; no es muy aparatoso, permite moverse libremente, y es muy fácil de hacer. Necesitas unos leotardos y una camiseta manga larga (mejor tupidos, para que la niña no pase frío) del mismo color, y unas manoletinas o bailarinas, del mismo color que los leotardos y la camiseta o de un color neutro. También necesitarás una diadema (de tela o elástica, de las que se pueden comprar en cualquier bazar), y papel maché de colores, papel encerado, mallas plásticas para las frutas o verduras, o bolsas plásticas de colores vivos, y una cinta elástica, que será la cinturilla del tutú. Para hacer la falda de bailarina debes plegar las bolsas, el papel maché o encerado y las mallas, de forma irregular, y luego doblarlas por la mitad, para colgarla y anudarla suavemente en la cinta elástica. Posteriormente, añade más capas de diversos colores y arrúgalas ligeramente hasta darle forma a la falda; a más cantidad de material, más vuelo tendrá la falda. La diadema elástica servirá como adorno para el pelo: enrolla tres o cuatro trozos de papel o de mallas para la fruta como si fuesen flores, y pégalas o cóselas en la parte superior de la diadema, y tendrás un adorno combinado con el tutú; y ya está, ya tienes el disfraz de bailarina.

 

Esta foto te servirá de inspiración para hacer el disfraz de mariquita.
Esta foto te servirá de inspiración para hacer el disfraz de mariquita.

Los insectos son un clásico del Carnaval, y el disfraz de mariquita es gracioso y cómodo, y no es complicado de hacer. Lo primero que necesitas son unos leotardos negros y una camiseta negra de manga larga (o un jersey negro), que serán el cuerpo del traje. Para hacer las antenas puedes usar alambre fino  y bolas de poliespán pintadas con tempera roja o negra que debes ensartar en uno de los extremos del alambre; el otro extremo te servirá para enrollarlo en alguna diadema rígida (de plástico) que use tu pequeña, o que hayas comprado en algún bazar.

 

Para hacer las alas, debes dibujarlas sobre cartón y recortarlas (por ejemplo, de alguna caja que tengas en el trastero), y puedes forrarlas con fieltro o tela roja, que luego podrás adornar con círculos negros de tela o fieltro de diversos tamaños. Para colgarlas, puedes ensartar cintas elásticas a cada lado, como si fueran las tiras de una mochila. Si te sobra tela, puedes forrar la diadema en la que has colocado las antenas (y reforzar la unión de las antenas con la diadema), o hacer un fajín para adornar el cuerpo del traje, que puedes rematar con un gran lazo frontal.

 

 

Piratas y espantapájaros: dos clásicos fáciles de hacer

Esta imagen clásica de un pirata de cuento puede ayudarte a hacer el disfraz.
Esta imagen clásica de un pirata de cuento puede ayudarte a hacer el disfraz.

Los piratas son personajes muy familiares, gracias a los cuentos y a la literatura infantil, y disfrazarse como un bucanero de los mares resultará muy divertido para cualquier niño.

 

Usa un par de pantalones viejos, de color oscuro, y corta los bajos en forma de pico, para darle un aspecto raido y desgastado. Completa el look con una camisa blanca, un chaleco que ya no uses, y una corbata (que puede ser un retal de tela, a modo de pañuelo, o una corbata de la que te vayas a deshacer). Con una bufanda vieja puedes hacer un fajín que debes anudar a un lado, y para la cabeza, puedes usar un pañuelo que atarás alrededor de la cabeza. Puedes pintarle tatuajes, barba y bigotes con con un lápiz khol y completar el disfraz con un parche que puedes adquirir en cualquier bazar.

 

Ropa vieja, sombreros raídos y paja: los elementos básicos del disfraz de espantapájaros. ¿Estos son de verdad o son disfraces?
Ropa vieja, sombreros raídos y paja: los elementos básicos del disfraz de espantapájaros. ¿Estos son de verdad o son disfraces?

Convertirse en un espantapájaros también es muy sencillo. Puedes usar pantalones de chándal (con cinturilla y tobillera elásticas) y camisas viejas de franela o a cuadros, que son las prendas que usan los espantapájaros: Rellena la parte inferior del pantalón de chándal y las muñecas de la camisa con rafia, y fíjala suavemente con cinta de embalaje que pegarás directamente sobre la ropa, y así parecerá la paja que se escapa del cuerpo de los espantapájaros.

 

Completa el disfraz con un pañuelo anudado al cuello, un sombrero de paja, y delineando los ojos y pintando pestañas con un lápiz khol.

 

Si tienes poco tiempo, te recomendamos que visites el blog del Departamento de Orientación de Andújar, en donde encontrarás plantillas para hacer máscaras variadas de animales como cerdo, ratón o incluso, un dragón.

 

Y si quieres proponernos una manualidad con sabor a carnaval,  déjanos tu comentario en este blog o en nuestra página de Facebook.

 

Muñecos de jengibre: las galletas navideñas

Esta semana, para preparar las fiestas navideñas en casa, te proponemos concinar con los niños una de las recetas más suculentas, divertidas y sencillas de los menús de estos días: ¡las galletas de jengibre!

 

Hombrecillos de jengibre: una tradición europea

Las galletas de jengibre, o «gingerbread», tienen su origen en el pan de jengibre, casi tan antiguo como la historia occidental, y que se remonta a los antiguos griegos y egipcios, que lo consumían en ritos y ceremonias. A Europa llegó en el siglo XI, cuando los cruzados trajeron de Oriente Medio la receta, que se extendió rápidamente entre los paladares más pudientes; hasta que las especias dejaron de ser un lujo y se hicieron más asequibles.

El gingerbread es una tradición de origen europeo, con raíces en Oriente Medio, que ha calado profundamente en las costumbres de América del Norte.
El gingerbread es una tradición de origen europeo, con raíces en Oriente Medio, que ha calado profundamente en las costumbres de América del Norte.

La primera receta de pan de jengibre europea mezclaba almendras, pan rallado rancio (en el en  siglo XVI se sustituiría por harina), agua de rosas, azúcar y, naturalmente, jengibre; la pasta resultante se cocinaba en moldes de madera que, en general, representaban hechos y situaciones cotidianas, personajes famosos y figuras religiosas  de la época. Las galletas se decoraban con un glaseado blanco, que servía para resaltar los detalles en relieve. Varios siglos después se incorporan a la receta los huevos y el azúcar, lo que hace que el producto final sea más apetitoso. Se dice que fue la reina Isabel I la «creadora de las galletas de jengibre (o gingerbread people) con formas de personas, que ofrecía a sus invitados como una forma de agasajarles. Las ferias populares adoptaron la receta y la popularizaron; incluso, las galletas de jengibre desmigadas servían de condimento a la carne, especialmente si ésta se empezaba a descomponer.

La galleta o masa de jengibre tiene diversas versiones europeas (como pierniczki polaco, el pepparkakor escandinavo, las speculaas holandesas, el pain d’épices francés o el esponjoso lebkuchen alemán. Las casas de pan de jengibre, célebres por el cuento de los hermanos Grimm «Hansel y Gretel», se extendieron en el gusto alemán, y fueron adoptadas, junto a los hombrecillos de pan de jengibre, por los colonos de América del Norte.

Galletas de jengibre: una receta fácil

Es importante que tengas en cuenta, cuando busques por Internet recetas para elaborar galletas de jengibre, que, especialmente en EEUU, hay dos tipos: las galletas comestibles y el gingerbread que se utiliza para hacer adornos navideños (y que conservan el olor de las especias típicas de este postre navideño, aunque no son comestibles).

Te dejamos (traducida al español) la receta tradicional del pan de jengibre disponible (en inglés) en AllRecipes.com. Los ingredientes son: dos tazas y un cuatro de harina de trigo, dos cucharaditas de jengibre en polvo, una cucharadita de bicarbonato de sodio; ¾ de cucharadita de canela en polvo, ½ cucharadita de clavo molido, ¼ de cucharadita de sal, ¾ de taza de margarina o mantequilla (a temperatura ambiente), una taza de azúcar blanco (y dos cucharadas extra para rebozar las galletas), un huevo, una cucharada de agua, y ¼ de taza de melaza.

Las casas de pan de jengibre, célebres por el cuento "Hansel y Gretel", son una apetitosa variación. La receta y los patrones están disponibles en simplyrecipes.com.
Las casas de pan de jengibre, célebres por el cuento "Hansel y Gretel", son una apetitosa variación. La receta y los patrones están disponibles en simplyrecipes.com.

Lo primero que debes hacer es precalentar el horno a 175 grados centígrados. Posteriormente debes mezclar y tamizar la harina, el jengibre, el bicarbonato, la canela, el clavo y la sal, y reservar esta mezcla. En un bol, mezcla la margarina y una taza de azúcar hasta que adquiera una textura cremosa; luego añade el huevo, y posteriormente el agua y melaza. Incorpora, poco a poco, a la crema resultante los ingredientes tamizados, y amasa hasta que todos los ingredientes queden perfectamente mezclados entre sí.

Pide a los niños que hagan bolas del tamaño de una nuez, que deberán recubrir con azúcar. Para hornearlas, puedes aplanar las bolas y hacer la forma de galletas (de más o menos un centímetro de espesor) o cortar la masa con moldes en forma de muñecos. Coloca las galletas en una bandeja de horno cubierta con papel encerado, y hornéalas durante 8 a 10 minutos en a 175 grados. Dejar enfriar en una rejilla aproximadamente cinco minutos. Guárdalas en una caja de galletas (preferiblemente, con cierre hermético), ¡que puedes decorar con los niños!

Para decorar las galletas, dibujarles ojos, boca y repasar los detalles de la vestimenta, te sugerimos el glaseado clásico, que puedes encontrar en la web ElGranChef.com. Invita a los pequeños de la casa a adornar las galletas con el glaseado, y seguro les entretendrás por horas.

Si prefieres consultar más recetas, te dejamos dos que nos encantan: la que está disponible en Pequerecetas.com, y la que podrás ver en FoodNetworks.com que, aunque está en inglés, te dará la oportunidad de practicar algunas palabras sencillas en este idioma con los niños!

Esperamos que este fin de semana disfrutes con tu familia y con los niños de una maravillosa Nochebuena y que la Navidad te traiga a ti y a los tuyos ¡mucha alegría y felicidad!

 

Navidad y los niños: ¡decora y juega!

Sabes que en Athina nos encanta que los niños aprendan jugando, y que utilicen sus manos para crear que podrán compartir con su familia. La Navidad es la época perfecta para que los niños participen activamente en la preparación del hogar para las celebraciones típicas de este mes. Hoy te proponemos elaborar unos sencillos adornos para el árbol de navidad, que te permitirán pasar unas horas divertidas con los pequeños de la casa, y mostrar su trabajo a todos los que visten tu casa en estos días.

El árbol de Navidad y sus adornos: un poco de historia

 

El árbol de navidad es una tradición europea, que se ha trasladado a las costumbres de otras latitudes. Imagen en decorablog.com.
El árbol de navidad es una tradición europea, que se ha trasladado a las costumbres de otras latitudes. Imagen en decorablog.com.

Los pinos y abetos son árboles que mantienen su follaje en invierno, razón por la que han sido venerados desde hace milenios por las civilizaciones más antiguas de la Tierra. Algunas sociedades bárbaras, como los druidas, consideraban ciertos árboles, por ejemplo, el roble, como sagrados, una creencia que aprovechó San Bonifacio (el misionero inglés Winifred), que predicaba la fe cristiana en tierras germanas durante el siglo VIII. Según la leyenda que ha pervivido hasta nuestros días, San Bonifacio derribó un roble, cuya sombra albergaba ceremonias paganas, y a su destructiva caída sólo sobrevivió un pequeño abeto que, años más tarde, este monje inglés adoptó como representación de la vida y como símbolo del Cristianismo. De Alemania, pasó a Inglaterra, y los inmigrantes europeos lo llevaron a Estados Unidos, país en el que el árbol de Navidad adquirió nuevos matices y se extendió ampliamente.

Los adornos del árbol de Navidad representan también ciertos elementos de la tradición cristiana y del nacimiento de Cristo: por ejemplo, las campanas tañen de gozo por la anunciación de la llegada del niño Jesús; los ángeles son la personificación del amor, la bondad y la misericordia, son los mensajeros del cielo y acompañaron a la Sagrada Familia en su periplo hasta Belén; el muérdago y el acebo, junto con las manzanas y otras frutas (que han evolucionado hasta las bolas de brillantes colores que colgamos en nuestros abetos) protegen el hogar y simbolizan abundancia; las velas simbolizan la luz divina, que ilumina y purifica, y trae buenos augurios.

¡Hagamos algunos adornos navideños con los niños!

Podemos reproducir algunas de estas típicas figuras navideñas, incluyendo graciosos Papa Noel, estrellas, paquetes de regalos, osos de peluche, renos y muñecos de nieve… con materiales sencillos, mucha imaginación y, por supuesto, con ayuda de los niños.

Los primero que necesitamos son plantillas y trozos de tela, de tejidos como fieltro, paño o cuadros escoceses, en los típicos colores verde y rojo, y también en tonos amarillos, dorados, plata, blanco; o con tonos más alternativos, como el azul. Hemos seleccionado varias figuras, plantillas y formas clásicas navideñas, que podrás descargarte para imprimir. Puedes encontrar más en la web PrimeraEscuela.com, en la que tendrás a tu disposición decenas de plantillas, o en Disney Family Fun, donde también encontrarás otras manualidades navideñas muy divertidas.

 

Los adornos de Navidad hechos a mano son una oportunidad de compartir tiempo con los niños en estas fiestas.
Los adornos de Navidad hechos a mano son una oportunidad de compartir tiempo con los niños en estas fiestas.

Una vez que tengas las plantillas, recorta las siluetas utilízalas como guía para dibujar las formas encima de las telas que has seleccionado, y recórtalas. Puedes hacer dos tipos de adornos, con o sin relieve, en función de la edad y las habilidades de los niños. Si deseas hacer los adornos con relieve, debes recortar dos siluetas iguales, pegar o coser los extremos y rellenar la figura a través de un orificio abierto que dejamos para tal fin y que cerraremos posteriormente. Para decorar, puedes usar retazos de telas de otros colores, cintas y lazos, purpurina, tachuelas, botones, apliques… o cualquier otro detalle que se os ocurra a ti o a tus hijos. No olvides abrir un pequeño agujero para pasar una cinta o un cordón, que ataréis en los extremos, y que permitirá colgar los adornos en las ramas de vuestro árbol de Navidad.

¡Nos gustaría ver los resultados de vuestro taller navideño casero! Envíanos fotos o vídeos en el que podamos veros elaborar vuestros adornos, o envíanos imágenes del resultado final y de tu árbol ya decorado, y las compartiremos con toda la comunidad Athina. Puedes enviarnos tus fotos a info@athina.es o dejarlas en nuestra página de Facebook.